domingo, 11 de diciembre de 2011

Querer darme por vencida.

Una lágrima cae por mi mejilla, tras ver como te alejas en el crepúsculo del día X. Ese mismo instante en el que te vi, y me quede prendada de tus bonitos ojos. En ese momento en que tu gran sonrisa iluminó mi día, y de hecho sigue haciéndolo. Me gustaría poder meterme en tu cerebro y seguir cada sinapsis nerviosa, hasta llegar a tus sentimientos más profundos. Quedarme dormida escuchando el latido de tu corazón y tu respiración entrecortada. Estar nerviosa cuando le me acercas a darme un sigiloso beso amistoso. Querer ser tuya, desearlo con todas las fuerzas.
Pero los deseos no es la realidad. Esto es un sueño, que sé que nunca se hará realidad. O puede que sí. Eso se lo dejo al destino. Espero que la balanza, por esta vez, se incline hacia mi lado, y poder llegar a ser feliz, junto a ti.
Por el momento, es querer y no poder. Es como querer darme por vencida.

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